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La Nobel de la Paz es recibida por un millar
de seguidores a su llegada a la sede de la Liga Nacional por la Democracia La líder del movimiento democrático birmano y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, ha sido liberada por la Junta Militar, con la que mantiene, desde hace doce años, un pulso político para lograr que ceda el poder a un gobierno civil. Tras 19 meses de arresto domiciliario, Suu Kyi salió de su residencia de la avenida Universidad de Rangún, la capital, para dirigirse a la sede de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND), donde fue agasajada por cerca de un millar de seguidores. Arropada por los más destacados miembros de la LND, Suu Kyi manifestó en su primera intervención pública que su liberación no está sujeta a condiciones, y que las autoridades militares le permiten libertad de movimiento. "Mis movimientos no están restringidos, puedo ir a cualquier lugar que desee", dijo Suu Kyi, premiada en 1991 con el Nobel de la Paz por su lucha pacífica en favor de la democracia. La Junta Militar, a través de su portavoz, coronel Hla Min, confirmó que la dirigente de la LND fue puesta en libertad sin condiciones, podrá llevar a cabo actividades, incluidas las relacionadas con el partido, pero precisó que la seguridad de Suu Kyi seguirá siendo responsabilidad de las autoridades. La activista birmana aclaró que la decisión adoptada por la Junta Militar debe ser considerado como el primer eslabón del proceso político que comenzó a gestarse en octubre de 2000 cuando las dos partes emprendieron conversaciones. "El hecho de mi liberación debe ser visto como un gran avance democrático, pero el mayor avance tendrá lugar el día que el pueblo birmano disfrute de la libertad básica", dijo la carismática líder convertida en símbolo internacional del coraje y la lucha pacífica contra la opresión. Suu Kyi explicó que las conversaciones que mantiene con el régimen han progresado hasta un punto en el que pueden abordar asuntos políticos de manera conjunta, y agradeció al representante especial de Naciones Unidas, el malasio Razali Ismael, el impulso que ha dado el diálogo. Entre vítores y aplausos de sus seguidores, Suu Kyi dijo sentirse decepcionada por la lentitud con la que Junta Militar libera a los presos políticos. Aunque al menos 263 seguidores de la LND han sido puestos en libertad desde octubre de 2000, otro millar, incluidos importantes opositores como el líder estudiantil Ming Ko Niang y los activistas democráticos Win Tin, Aye Tha Aung y Khin Maung Swe, permanecen encarcelados. En su comunicado en el que anunciaba el levantamiento del arresto impuesto a Suu Kyi en septiembre de 2000, la Junta Militar calificó la liberación como una "nueva pagina" en la historia del pueblo birmano. "Confío en poder llevar a cabo todas mis obligaciones dentro del partido, y para mi país de la mejor manera posible", declaró la artífice de la victoria lograda por la LND en las elecciones generales del 27 de mayo de 1990, cuyos resultados nunca han sido reconocidos por los dirigentes militares. Suu Kyi estuvo sometida a arresto domiciliario durante seis años, desde 1989 a 1995, y su liberación no supuso entonces ningún cambio político, aunque sí propició que la Junta Militar mejorara su imagen y Birmania ingresara en 1997 en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Su puesta en libertad coincide con el empeoramiento de los problemas económicos en Birmania, aislada internacionalmente y objeto de sanciones por parte de la Union Europea y Estados Unidos en respuesta al abuso de los derechos humanos. A finales de abril, la divisa birmana cayó hasta el nivel más bajo de toda su historia y los últimos informes emitidos por agencias de Naciones Unidas indican que las condiciones del sistema público sanitario y la educación se encuentran en una situación precaria. |
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