El 80% de los casos de violencia de género no aparecen en las estadísticas



RAQUEL CÓRDOBA l La vanguardia

Por delante del cáncer, los accidentes de tráfico y las guerras, la violencia doméstica es la primera causa de muerte e invalidez entre las mujeres de 16 a 44 años en Europa, incluidos en la estadística países que atraviesan graves crisis sociales y económicas, como Rusia, donde más de diez mil mujeres son asesinadas al año. Así se desprende de un informe presentado por la comisión de igualdad de hombres y mujeres del Consejo de Europa, en el que están representados 44 países y que tiene como misión proteger la democracia y los derechos humanos.
Las estadísticas muestran que existen más probabilidades de que una mujer sea golpeada, violada o asesinada por su pareja actual o anterior que por cualquier otra persona. Pero no todos los casos de violencia doméstica son recogidos en los informes: "En los países desarrollados lo más preocupante es que los datos no reflejan fielmente la realidad, ya que los que llegan a la policía son sólo los casos extremos", ha explicado a "La Vanguardia" una de las autoras del informe, Olga Kostenko. "Se calcula -añade- que el 80% de los casos quedan ocultos, puesto que muchas víctimas prefieren que el asunto no salga de casa."

La violencia doméstica es, según el Consejo de Europa, un mal endémico que afecta a todos los países y clases sociales. De hecho, uno de los datos que subraya el informe es que ni la pobreza ni un bajo nivel de estudios son factores significativos. Al contrario: la incidencia de la violencia doméstica parece aumentar conforme a la renta y el nivel de instrucción del agresor. Un reciente estudio holandés ha revelado que casi la mitad de los autores de violencia contra las mujeres poseen diploma universitario.

En Europa, según el país, del 20% al 50% de las mujeres sufre algún tipo de violencia conyugal (física, sexual, psicológica...). En Francia, en el 2001, 1,3 millones de mujeres fueron víctimas de la violencia doméstica, y en Noruega se estima que anualmente 10.000 mujeres (de entre cuatro millones de habitantes) acuden a los hospitales con daños causados por sus parejas.

La situación es especialmente preocupante en el Este del continente. "En los países que se encuentran en proceso de transición y debido a la crisis económica, los hombres se vuelven más agresivos cuando pierden sus empleos", apunta Kostenko. En Rusia, por ejemplo, 13.000 mujeres son asesinadas cada año, la mayoría de ellas a manos de sus parejas. A título de comparación, el estudio recoge que 14.000 rusas perdieron la vida durante los 10 años de la guerra de Afganistán.

Con todos estos datos sobre la mesa, el informe del Consejo de Europa demanda que la violencia en el ámbito familiar deje de considerarse una cuestión de orden privado, e invita a los estados miembros a reconocer su obligación de prevenir, instruir y sancionar los actos de violencia doméstica. Para ello, recomienda a los gobiernos europeos lanzar políticas de sensibilización, aportar financiación especial a ONG y asociaciones contra la violencia doméstica, construir albergues destinados a mujeres agredidas y mejorar la formación del personal médico, para que pueda identifican a las víctimas de género. Los detalles del informe serán presentados mañana viernes ante la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa.