La Iglesia de Nicaragua extiende la pena a todos los que ayudaron a la menor

EDUARDO BAYONA l Lleida

Los padres y todas las personas que participaron en el aborto provocado en Managua a la niña nicaragüense de 9 años que había sido violada en Costa Rica han sido excomulgados, según declaró ayer una fuente de la Iglesia católica de Nicaragua.

El vicario general para la educación de la Archidiócesis de Managua, Silvio Fonseca, dijo que en este caso quedan excomulgados "todos los que tenían conocimiento de causa de que el aborto era deliberado, los padres, los médicos y el personal de las organizaciones que colaboraron para provocar la interrupción del embarazo".

PERSECUCIÓN A LOS PADRES

El cardenal nicaragüense Miguel Obando acusó en su homilía del pasado domingo a los médicos y el personal sanitario de una clínica privada de Managua donde se practicó el aborto el pasado día 20 de "ponerse al servicio de la muerte".

La líder de la coordinadora nacional de organismos que trabajan por la niñez, Luisa Molina, respondió a las acusaciones y dijo que Obando
"manipula" al Gobierno del país. "Obando está expresando su criterio, es sólo un humano y un trabajador profesional de la Iglesia católica, y como tal puede dar su opinión. A la que no tiene derecho es a manipular ni a mandar por debajo a los funcionarios del Gobierno", dijo.

La responsable de la coordinadora denunció que los padres de la menor se sienten perseguidos por las autoridades de Nicaragua. "Ellos tomaron un camino y eso hay que respetarlo", afirmó Molina.