La presencia irrisoria de chicas en muchas ramas de la FP hace que se alejen de profesiones bien remuneradas

Alicia Rodríguez de Paz | Madrid 

En la carrera por la igualdad entre hombres y mujeres, aún quedan muchos obstáculos que superar. Aunque en otros niveles educativos se dan situaciones de equilibrio, la participación femenina en numerosas ramas de la formación profesional es irrisoria. Aunque pocas, sí hay mujeres que han embarcado en oficios con etiqueta de "sólo para chicos". Gloria Abeledo, Katerine Ocaciones, Joana Machado, Sofía Arcos, Cristina Crespo y Gloria Campo son un ejemplo. Todas estudian en el instituto Virgen de La Paloma y cada una de ellas es la "excepción femenina" en su grupo.

Comparten taller con decenas de chicos que se forman en módulos de madera, mecánica, fabricación mecánica, mantenimiento de equipos industriales e instalaciones de frío y calor. Aseguran no tener problemas con sus compañeros, pero no son tan optimistas ante el mundo laboral. "Me preocupa más conseguir un trabajo acorde con mi preparación que acabar los estudios -cuenta Katerine-. Tengo miedo de que duden de nuestra capacidad". Desde el instituto aseguran que no ha habido problemas al concertar prácticas para las chicas, aunque admiten que, a diferencia de los hombres, a las candidatas a trabajar en una obra o a manejar un torno "es posible" que les hagan una prueba. ¿Consecuencia?

En los próximos años, oficios como mecánica o electricidad, por lo general bien remunerados y de fuerte demanda, se mantendrán copados de manera indefectible por hombres. Mientras, las mujeres se decantan invariablemente por bloques de FP como auxiliares sanitarios, peluquería y estética, ocupaciones que reproducen roles atribuidos de manera tradicional a la mujer, como el cuidado de la familia o la imagen. En el curso 2005-2006 (el último del que se cuenta con datos oficiales), prácticamente la mitad de los estudiantes de FP eran mujeres (45,9% en el grado medio, 50,2% en el grado superior). Sin embargo, el reparto por áreas resulta muy poco proporcional, y en los trabajos denominados de "mono azul", el predominio es tradicionalmente masculino. Ni tan siquiera uno de cada diez estudiantes es mujer en actividades marítimo-pesqueras (8%), edificación y obra civil (6,7%), madera y mueble (4,7%), fabricación mecánica (2,3%), electricidad y electrónica (2,2%), mantenimiento y servicios a la producción (1,9%), mantenimiento de vehículos (1,6). La presencia femenina en estas ocupaciones continúa encallada en la categoría de excepción. Rafael Morales, responsable de FP en el instituto Virgen de La Paloma, recuerda que hace 25 años alguna mujer empezó a estudiar automoción en el centro madrileño.

"Era la excepción en clase, la única chica entre el resto de muchachos y, a pesar del tiempo pasado, ahora ocurre prácticamente lo mismo: lo más habitual es que no haya más de una muchacha matriculada en estos módulos por grupo". En el otro extremo, en seis ramas de FP, la cuota femenina va del 70 al 97%. Las profesiones más "feminizadas" tienen que ver con la imagen personal, servicios socioculturales y a la comunidad, textil, confección y piel, sanidad, administración, comercio y marketing. Cuando se les pregunta a los profesores por qué a pesar de las políticas de igualdad no se han roto ni de lejos los cotos masculinos en algunas disciplinas, confiesan que creen que "las chicas ni se lo plantean". "Lo que demuestra este reparto desigual es que la reproducción de roles masculinos y femeninos funciona a la perfección. Enla escuela se reproduce el modelo clásico de distribución de tareas que ya se da en las familias", señala Josep Espluga, profesor del departamento de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona. "Hay una presión invisible, en casa, en el círculo familiar y de amigos, para que las mujeres trabajen en actividades vinculadas a aspectos domésticos como el cuidado de los demás, cuando en esas ocupaciones femeninas se cobra menos. A ello se suma la percepción generalizada de que las empresas no tienen gran interés por contratar mujeres para los otros tipos de trabajos".