Kamal advierte que los musulmanes se tomarán como un ataque su ingreso en prisión por ser "una injusticia absoluta"

VIRGINIA MUÑOZ l Málaga

"Estoy haciendo historia, la libertad va a entrar en la cárcel conmigo". Era el último mensaje lanzado por el imán de la mezquita de Fuengirola en libertad. Minutos después, Mohamed Kamal Mustafa se incorporaba a una pequeña caravana de coches que le acompañaron desde su templo hasta la prisión provincial de Málaga, en Alhaurín de la Torre, para cumplir la pena de un año y tres meses a la que ha sido condenado por un delito de incitación a la violencia por razón de sexo desde el libro La mujer en el islam,que incluye párrafos sobre la forma en que maltratar a la mujer.

Hasta el último momento, el dirigente religioso confiaba en la posibilidad de que el Gobierno accediera al indulto solicitado por la comunidad musulmana malagueña. También creía que tenía hasta hoy de plazo para despedirse de su familia antes de entrar en prisión. No obstante, la interpretación del auto realizada por los abogados del imán resultó diferente a la decisión adoptada por el juzgado de lo penal número 12 de Barcelona, cuyo titular decretó ayer por la mañana la detención inmediata de Kamal y su ingreso en prisión.

El imán quiso acudir por su propio pie a la cárcel, poco antes de las cuatro de la tarde de ayer. Se trataba, dijo antes de salir de la mezquita en la que reside con su familia, de su manera de mostrar que él no supone ningún peligro para la sociedad y que "era innecesario" ponerle en situación de busca y captura. "Todo el mundo sabe dónde estoy -comentó-, no es necesario ningún policía".

Mientras le cogía la mano a su esposa, Kamal hizo un llamamiento a través de los medios de comunicación para que se remitan cartas al Rey y al presidente del Gobierno, así como al Defensor del Pueblo, pidiendo su excarcelación. También advirtió que la comunidad musulmana tomará como un ataque su ingreso en prisión por ser "una injusticia absoluta".

Asimismo, el imán de Fuengirola retó a "las feministas" a que acudan a su domicilio para preguntar a su esposa y a sus hijas "si son maltratadas". "Soy un ciudadano normal y corriente, con mis errores y mi verdad, ni más ni menos", insistió. El imán considera que todavía no es tarde para que expertos arabistas aclararen públicamente el significado de la palabra "daraba" utilizada en su libro. El islamista atribuye su actual situación a un simple fallo en su traducción literal del Corán, que le habría inducido a escribir maltratar a la mujer donde debía decir amar.

La tranquilidad de los últimos momentos en la mezquita mostrada por Kamal contrastó con las duras palabras pronunciadas por el abogado asesor de la comunidad islámica de Fuengirola, Manuel López Alcaide, contra el juzgado número 12 de lo penal de Barcelona, a cuyo responsable acusó de haberse "equivocado" transcribiendo plazos de tiempo contradictorios para la presentación de recursos y la personación del condenado. "Estamos cansados de los errores del juez, él tiene que aprender a seguir la ley, que es para todo el mundo igual", dijo.
El juez decretó el ingreso en prisión de Kamal alegando su "peligrosidad social", aunque se trata de una medida inusual teniendo en cuenta que es la primera condena, que el imán carece de antecedentes y que lo habitual es que se conceda la condena condicional cuando no se superan los dos años de pena.

No obstante, fuentes del centro penitenciario malagueño se mostraron ayer convencidas de que Kamal saldrá antes del año y tres meses al que ha sido condenado. Según señalaron, su presencia es "atípica" respecto a otros reclusos, no sólo por el delito cometido por Mohamed Kamal Mustafa, sino por el periodo de tiempo de su condena. "Estará muy pronto en situación de tercer grado, sobre todo si presta una actitud de colaboración en el mantenimiento de las condiciones de vida penitenciarias", indicaron las mencionadas fuentes.