Las pacientes usan menos los hospitales y esperan 20 minutos más en las
urgencias

ANTONIO M. YAGÜE l Madrid

El sistema sanitario sigue siendo machista. El Informe Sespas 2004, realizado por 70 expertos de diversas disciplinas sanitarias de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, revela que las mujeres son discriminadas en los servicios sanitarios frente a los hombres: son peor diagnosticadas, soportan mayores esperas, menores hospitalizaciones y son excluidas de los ensayos clínicos, a veces con la excusa de que pueden
quedarse embarazadas durante su desarrollo.
El estudio denuncia, a modo de ejemplo, que las mujeres esperan en los servicios de urgencia una media de 20 minutos más que los hombres y que los varones acaparan el 71% de los tratamientos cardiovasculares hospitalarios y el 68% de los de riñón y vías urinarias. Además, el sexo masculino participa mayoritariamente en los ensayos clínicos y, por tanto, dispone de procedimientos terapéuticos más adecuados en las enfermedades de mayor prevalencia.

ENFERMEDADES DISTINTAS

"El uso del prototipo masculino en procesos biomédicos dificulta el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, como las cardiovasculares (primera causa de muerte en la mujer), que se expresan de manera distinta", advirtió Carme Borrell, de la Escuela de Salud Pública de Barcelona.
La investigación subraya que un mayor retraso en el diagnóstico en mujeres --entre otras razones por la diferente presentación de síntomas-- se traduce en casi un 10% más de complicaciones y mortalidad poshospitalaria. Los resultados del estudio también rompen el mito de que las mujeres son las mayores usuarias de los servicios sanitarios, salvo en atención primaria.
Otro aspecto de la desigualdad es, según el informe, el excesivo consumo femenino de fármacos, sobre todo psicotrópicos. "Las mujeres se quejan más y se les prescriben más medicinas, pero no tienen mejor salud. Su mayor esperanza de vida es pura media estadística. Los hombres mueren antes por accidentes, sida, tabaco, etcétera", dijo Mar García, de la Escuela de Sanidad Andaluza.