El Govern plantea una ley para la erradicación de la violencia machista

Maricel CHAVARRIA l Barcelona

Las mujeres víctimas de violencia sexista recibirán asistencia de la Generalitat o los municipios catalanes aunque no hayan denunciado a su agresor o no tengan una orden de protección ni una sentencia judicial. Ésta es una de las novedades de la futura ley de derechos de las mujeres para la erradicación de la violencia machista, cuyo borrador del anteproyecto dio a conocer ayer el Govern y que mañana se empezará a debatir con entidades sociales. La verdadera novedad de esta primera ley catalana sobre violencia sexista es su voluntad de regularla en todas sus formas y en todos los ámbitos: tanto si es psicológica como física, económica o sexual, o si tiene lugar en la pareja, la familia, el trabajo o la comunidad.

"La ley integral habla de violencia de género; nosotros concretamos que se trata de violencia machista y ampliamos las consideraciones que la definen y los ámbitos en que se generan", indicó ayer la presidenta del Institut Català de les Dones (ICD), Marta Selva. De este modo, la Administracióntambién considerará violencia machista el acoso en el trabajo o las amenazas y coacciones de la pareja (tan difíciles de detectar), así como las agresiones sexuales, el tráfico y la explotación sexual de mujeres y niñas, la mutilación genital femenina y la violencia derivada de conflictos armados. "Sonsituaciones reconocidas por los organismos internacionales: no nos las inventamos", afirmó Selva.

La nueva ley obligará a los poderes públicos a intervenir y ofrecer atención global que implique a servicios sociales, sanitarios, de seguridad, judiciales, educativos o laborales. Que la acreditación penal no sea imprescindible hará posible que todas las mujeres maltratadas accedan a los derechos que la ley establece, y no sólo ese 10% de casos que aflora actualmente. Dispondrán de asesoramiento psicológico y jurídico y de apoyo para acceder a la vivienda o la inserción laboral. Según se desprende del borrador, la ley se inclina por las medidas de prevención (educación y sensibilización social) como principio para erradicar la violencia machista. "Una buena atención -estimó Selva- es en sí misma una buena prevención".

Así, la presidenta del ICD cree que el sistema sanitario y el educativo deben servir para certificar la sospecha de que se produce una situación de violencia. La futura ley también prevé crear la figura del defensor de los derechos de las mujeres en situación de violencia machista y un centro de investigación sobre éstas. Para el conseller en cap, Josep Bargalló, esta legislación "pionera en España" quiere hacer frente a "una lacra social y también a un dolor individual". Quiere, según el propio texto, "romper con las invisibilizaciones y discriminizaciones que han sufrido las mujeres y reconocer y garantizar su derecho básico a vivir sin ninguna de estas manifestaciones de violencia machista".