Un estudio entre 12.300 niños y niñas confirma que ellas son mucho más prácticas

SALVADOR ENGUIX l Valencia

Tenía razón el cantautor Joaquín Sabina: las niñas ya no quieren ser princesas, ni tampoco amas de casa. Desean, ya desde los seis años, ser facultativas (médicos, pediatras, cirujanas, farmacéuticas), maestras, técnicos superiores (arquitectas, ingenieras), científicas (biólogas, arqueólogas y químicas), profesionales liberales y, también, entrar de lleno en trabajos aún masculinizados, como policías y bomberos. Lo dice un estudio realizado en toda España y dirigido por Petra María Pérez Alonso-Geta, catedrática de Pedagogía de la Universitat deValencia y experta en educación infantil, a petición de una empresa privada que ha solicitado el anonimato. La investigación, publicada en la Revista Española de Pedagogía, consistió en interrogar a 12.300 niñas y niños de entre seis y once años sobre qué les gustaría ser de mayores.

La importancia de este estudio radica, como señala su directora, en descubrir, desde la infancia, los modelos de "socialización laboral", en que" los niños y niñas eligen con su objetivo profesional un tipo de vida que les va a condicionar el futuro". "La socialización -añade- se lleva a cabo imitando, identificándose, tomando como referencia a los padres, a los profesores, a los amigos, etcétera". En la infancia, señala esta investigadora," los niños proyectan su yo ideal para el mañana, a partir de la información que reciben de su contexto social y de los patrones culturalmente dominantes; dotados a su vez de una valoración simbólica del éxito que va más allá del tema laboral". "Se trata -concluye- de un yo en el que pueden primar valores secundarios como el dinero o la fama y perder de vista valores fundamentales". Los resultados, y las posteriores conclusiones de este estudio, son sorprendentes. De entrada, como señala Petra María Pérez" ellas tienen mucho más claro qué quieren ser en el futuro que ellos, y también están más dispuestas que los niños a esforzarse por lograr el éxito".

Por ejemplo, el grupo denominado escolares con preferencias de logro profesional con esfuerzo lo forman, principalmente, niñas de entre diez y once años que se decantan por todas las profesiones, incluidas las ingenierías y las carreras técnicas. Por el contrario, el grupo de escolares con expectativas de logro profesional sin esfuerzo lo forman, principalmente, niños de entre siete y ocho años, que se decantan por ser futbolistas, ciclistas o pilotos de fórmula 1. La variable del sexo introduce notables variaciones en las preferencias. El 25,8% de los niños quiere ser futbolista, frente al 0,9% de las niñas. Lo contrario ocurre con la idea de ser maestros, con un 3,5% de los niños y un 21,1% de las niñas. Pero, al contrario de lo que se creía, profesiones tradicionalmente masculinas como veterinario son más preferidas hoy en día por las niñas (13,7% frente a 4,9%), así como la de médico (6,3% de las niñas frente a 3%de los niños)." Esto nos da una cierta idea de los cambios sociológicos en nuestro país hacia una mayor igualdad entre ambos sexos", señala la catedrática. Destaca que sean ellas las que prefieren profesiones de una mayor proyección y servicio a los demás, como la medicina o la docencia.

Por edades, los más pequeños, de entre seis y siete años, están muy influenciados por la figura del profesor, y prefieren ejercer como tales y también, como segunda profesión, la seguridad y la defensa. Es, seg> ún el estudio, la única edad donde aún la fantasía forma parte de su psicología, porque muchos quieren ser" reyes o reinas, piratas, o famosos". Es entre los ocho y nueve años cuando los niños, principalmente, deciden que en el futuro quieren ser deportistas. "Creen que aporta prestigio, y beneficios psicológicos como seguridad, identidad y arraigo al grupo. Sólo a partir de los once años los niños van teniendo una idea de sí mismos más ajustada a sus posibilidades reales, y por eso la profesión de futbolista baja de significación".