La directora del Instituto de la Mujer rectifica tras el alud de críticas


La directora del Instituto de la Mujer rectifica tras el alud de críticas La directora del Instituto de la Mujer, Miriam Tey, anunció ayer la retiradadel libro "Todas putas", editado por la editorial El Cobre , de la que es copropietaria, y en el que su autor, Hernán Migoya, hacía una apología de la violación. La editora argumenta que ha decidido retirar el libro del mercado para no perjudicar la actividad pública que desarrolla al frente del Instituto de la Mujer, pero mantiene que su actuación fue correcta. Tey sostiene que la obra puede leerse como un libro-denuncia y que su labor como editora es independiente de su cargo público. Este diario ha podido saber que la retirada del libro le fue sugerida por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, a Miriam Tey, tras considerar que el contenido del volumen era intolerable.

Miriam Tey declaró a Efe que "hacer creer que una mujer defiende, justifica o hace apología de la violación es una locura perversa, propia de la campaña electoral" y explicó que "el libro ha sido publicado por una editorial privada, sin financiación pública, por tanto cualquier intento de vincular éste u otro libro con la política del Instituto de la Mujer es una maniobra de confusión deliberada, que va directamente en contra de la labor que se hace a favor de las mujeres desde esa institución".

Durante todo el día de ayer se sucedieron las peticiones de dimisión de la directora del instituto por parte de organizaciones de mujeres y partidos políticos. Vergonzoso, inadmisible, intolerable son algunos de los términos empleados por las portavoces de diferentes entidades consultadas por este diario para calificar la publicación del libro "Todas putas", en el que el autor, Hernán Migoya, hace apología de la violencia sexual, incluso de la pederastia.

La noticia publicada en la edición de ayer de "Las Vanguardia" sacudió las entrañas de Gloria Escudero, presidenta de la Associació d'Assistència a Víctimes d'Agressions Sexuals. "Es vergonzoso que se haga una apología contra los derechos humanos de la mujer y de los niños. El autor confunde lo que es una sexualidad libre y consentida con la violencia, que supone un atentado contra la libertad sexual" señala Escudero. "Es humillante y vejatorio no sólo para las víctimas sino para el resto de la sociedad. Y aún más que esté apoyado por quien dirige el Instituto de la Mujer", añade Escudero. Esta asociación, que como muchas otras, pide la dimisión de Miriam Tey, va a estudiar la presentación de una demanda contra el autor y contra quienes le han apoyado.

Así Begoña Sanjosé, presidenta del Consejo de la Mujer de Madrid, que aglutina a 84 asociaciones y que sostiene la demanda contra el imán de
Fuengirola, considera que, "es fortísimo. El autor juega con fuego. Resulta increíble que entre veinte millones de españolas, no se haya encontrado otra mujer más adecuada que una pirómana para apagar un fuego, un conflicto que sacude diariamente la sociedad". Begoña Sanjosé considera que Miriam Tey es ya un cadáver político. "Hay personas que creen tener un blindaje, ya sea con argumentos teológicos o cínicos para mantener esta problemática como está". La Red de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género ha ido más lejos y ha pedido la dimisión tanto de Miriam Tey como la del ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana.

La Red de Organizaciones Feministas, cuya portavoz, María Durán, declaro a Efe: "La promotora y editora forma parte de una administración pública, y por ello nos parece que podemos emprender acciones legales, como interponer una demanda de responsabilidad patrimonial del Estado contra el ministerio. Durán señaló que Miriam Tey debería dimitir "por atentar contra la dignidad de las mujeres y la no discriminación". A juicio de la portavoz de esta red de organizaciones feministas, "Todas putas" "vulnera los derechos fundamentales de las personas recogidos en el artículo 10 de la Constitución Española, que hace referencia a la dignidad de las personas, y el artículo 14, que prohíbe discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo o religión".

También la presidenta de la Asociación de Mujeres progresistas, Enriqueta Chicano, y la secretaria de Igualdad de la comisión ejecutiva federal del PSOE, Micaela Navarro, pidieron el cese inmediato de la directora del Instituto de la Mujer. "Es inaudito que esto siga pasando en el siglo XXI", señalaba Enriqueta Chicano. "El contenido de la obra es absolutamente inadmisible y atentatorio de todos los valores defendibles ya se que trata de una clara apología de la violación", señalaba. Chicano no considera suficientes las excusas dadas por la directora defendiendo que el libro es "correcto, porque está escrito en clave irónica", e insiste en que debe abandonar su cargo "y es más, debe ir detrás el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana".

Micaela Navarro, por su parte, señaló, "me parece inadmisible que en un país donde se presentan anualmente miles de denuncias por violencia doméstica y donde en lo que va de año han muerto 29 mujeres por esta causa, se publique un libro como éste".
La candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid, Trinidad Jiménez calificó de "intolerable" la publicación y señaló que "deberá haber responsabilidades políticas por parte del Gobierno". Más concreta fue la reacción del Instituto Andaluz de la mujer cuya directora, Teresa Jiménez, pidió la dimisión de Zaplana y de Miriam Tey. Jiménez se mostró indignada por la edición de dicho libro "independientemente de quien lo haya publicado" y aseguró no entender "cómo es posible que libros así se publiquen en España".