Unicef defiende que las políticas de igualdad mejoran la vida de los niños

ALICIA RODRÍGUEZ DE PAZ l Madrid

La igualdad de la mujer repercute de manera directa en la mejora de las condiciones de vida de la población infantil. En el informe anual Estado mundial de la infancia,Unicef apuesta abiertamente por fomentar políticas que den mayor grado de autonomía a las mujeres, sobre todo en los países en desarrollo.

El informe del organismo de la ONU argumenta con numerosos ejemplos los beneficios de las políticas de igualdad. Cuando las mujeres pueden intervenir en la toma de decisiones, la salud y la nutrición de los más pequeños se benefician de ello: en Camerún, las mujeres suelen gastar un 74% de sus ingresos en alimentos, frente al 22% que gastan los hombres en la comida de sus hijos.

Se calcula que en el Sudeste Asiático, si las mujeres tuvieran la misma influencia que los hombres en la vida cotidiana, la desnutrición de los niños de menos de tres años se reduciría en 13 puntos, salvando de este mal a 13,4 millones de pequeños.

Por ello, resulta preocupante que en un tercio de los países en desarrollo estudiados al menos la mitad de de los hombres toman en solitario las decisiones del ámbito doméstico, desde cuánto dinero se destina a los principales gastos del hogar a las que tienen que ver con la salud femenina y de la familia en general.

Los expertos han comprobado que cuando se da la misma formación a agricultores y agricultoras en los países en desarrollo, la productividad aumenta hasta un 20% respecto a la registrada en el caso de formar únicamente a hombres.

Las representantes de Unicef recordaron también que las mujeres siguen teniendo las tasas de alfabetización más bajas y que la desigualdad también se expresa en las horas que dedican a trabajar y los sueldos que reciben.

Si se promueve la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, tal como fija el tercer objetivo de desarrollo del milenio, "se impulsará todos los demás objetivos, desde reducir la pobreza y el hambre hasta salvar las vidas infantiles, desde mejorar la salud de las madres hasta asegurar la educación universal, combatir el VIH/ sida, el paludismo y otras enfermedades, y asegurar la sostenibilidad del medio ambiente", concluye el estudio.
"Las mujeres actúan desde una perspectiva diferente, aportan experiencias culturales y patrones sociales distintos", aseguró Consuelo Crespo, presidenta del comité español de Unicef.

En el caso de España, el organismo de las Naciones Unidas alabó la paridad en el Gobierno, aunque recordó que este reparto entre hombres y mujeres no es homogéneo. "Sólo el 12,56% de los alcaldes españoles son mujeres", recordó la representante de Unicef. En todo caso, se mostraron a favor de las cuotas. También expresaron "preocupación" por las manifestaciones de casos de violencia doméstica, al tiempo que afirmaron que siguen persistiendo "estereotipos machistas muy arraigados en la familia y en la cultura española".

Teniendo en cuenta la vinculación entre la situación de la mujer y el bienestar de los que la rodean, el organismo de la ONU apuesta por una serie de intervenciones en las que destacan las que tienen que ver con la educación (horarios flexibles, permitir la asistencia al colegio de adolescentes casadas y con hijos, instalar en los centros letrinas adecuadas para niñas...) o la armonización de la legislación, para que las normativas nacionales se adapten a normas internacionales de derechos humanos y garanticen el acceso femenino a la propiedad o a un similar al de los hombres.